Inspirada en los contrastes geográficos de Chile, la etiqueta Flora toma como referencia la vitalidad de los desiertos del norte y la belleza agreste de la Patagonia. Ian Wallace ha logrado traducir la resiliencia de la naturaleza en estos entornos extremos en una metáfora visual, empleando una paleta cromática que evoca los suaves amaneceres del norte y los tonos fríos de los cielos australes. Esta narrativa visual invita a un viaje sensorial a través de la diversidad del territorio chileno.
La singularidad de Flora reside en su capacidad para contar una historia a través del diseño. Cada elemento de la etiqueta, desde los reflejos dorados que simulan el sol y las nubes hasta la textura del papel martele, ha sido cuidadosamente seleccionado para conectar al usuario con la tierra. El resultado es una experiencia inmersiva que no solo decora la botella, sino que transmite la esencia y el alma de Chile.
La realización técnica de la etiqueta destaca por su uso de materiales y procesos innovadores. El papel martele aporta una textura distintiva, mientras que la aplicación de foil dorado en el logotipo y los elementos gráficos añade sofisticación. El troquelado especial y el sutil relieve en el panel descriptivo refuerzan la dimensión táctil, haciendo de Flora una obra de arte tanto visual como sensorial.
El diseño de la botella, con un diámetro de 92 mm y una altura de 218 mm, se complementa con un tapón de madera que refuerza el carácter artesanal del producto. Estas especificaciones no solo buscan la funcionalidad, sino que también reflejan la elegancia y el esmero en la manufactura, asegurando una experiencia coherente desde el primer contacto visual hasta el último detalle táctil.
La interacción entre el contenido y el envase se potencia mediante el uso de frutos autóctonos como el maqui y el calafate, que tiñen el gin de tonos rosados y azules. Esta armonía cromática refuerza la narrativa del diseño, evocando los paisajes y cielos chilenos y creando una experiencia multisensorial que trasciende la simple degustación.
El proceso de desarrollo de Flora, iniciado en Santiago en 2023 y culminado en 2024, implicó una profunda investigación sobre la luz, los colores y las formas de los paisajes chilenos. A través de estudios visuales y fotográficos, se identificaron patrones y matices que fueron destilados en una etiqueta equilibrada y evocadora, superando el reto de integrar la diversidad cromática y formal del país en un solo diseño coherente.
Flora se erige así como un homenaje visual a la riqueza natural de Chile, fusionando arte, diseño y tecnología para ofrecer una experiencia que celebra la identidad y la belleza del territorio. Este proyecto no solo destaca por su excelencia estética, sino que también invita a redescubrir la conexión entre el diseño y el entorno, marcando un referente en la innovación del packaging contemporáneo.
Diseñadores del Proyecto: Ian Wallace
Créditos de la Imagen: Images: Ian Wallace
Miembros del Equipo del Proyecto: Freelance Designer: Ian Wallace
Nombre del Proyecto: Flora
Cliente del Proyecto: Flora